Como movimientos sociales, comunidades, trabajadores, personas desempleadas, activistas y sociedad civil, observamos que:
Sudáfrica se enfrenta a una profunda crisis social y económica, y quienes hemos sido sistemáticamente excluidos soportamos la mayor parte de la carga. Sin embargo, nuestro gobierno no muestra ninguna intención de abordar la crisis y continúa recortando presupuestos en áreas esenciales para nuestra supervivencia. Muchos nos hemos visto obligados a aceptar el desempleo o a percibir salarios de miseria. Nuestras comunidades nunca tienen suficiente comida ni agua. Muchos más estamos sin hogar o nos vemos forzados a vivir en zonas sin acceso a la economía. Las mujeres trabajadoras seguimos asumiendo una responsabilidad desproporcionada en el trabajo de cuidados no remunerado. Nuestro sistema educativo se está desmoronando. Se ha hecho muy poco para abordar el legado colonial y del apartheid, y ahora somos la sociedad más desigual del mundo. Todo esto mientras un sistema de salud desigual facilita que la pandemia de Covid-19 arrase nuestras comunidades, cobrándose la vida de muchos y devastando aún más nuestros medios de subsistencia.
A pesar de esto, el gobierno insiste en que los recortes presupuestarios salvarán la economía y actúa como si no tuviera control sobre los recursos a su disposición. Ahora sabemos que la única manera de sobrevivir es organizarnos y obligar al gobierno a superar esta lógica errónea.
¡No nos quedaremos de brazos cruzados ante un gobierno indiferente que antepone las ganancias a las personas, prioriza la austeridad sobre los derechos humanos fundamentales y nos hunde aún más en la crisis! Es imprescindible un enfoque presupuestario centrado en las personas y en los derechos humanos, que tenga en cuenta los límites del planeta.
Por lo tanto, a través de la educación popular, la movilización, las campañas y la acción directa, garantizaremos:
- ¡FIN A LA AUSTERIENCIA!
Desde 2012, el gobierno ha intensificado su programa de austeridad recortando presupuestos en áreas esenciales para nuestra supervivencia. El gobierno debe abordar la desigualdad aumentando el gasto en educación, vivienda, salud, transporte, electricidad y seguridad social. ¡Nos aseguraremos de que el gobierno ponga fin a los recortes presupuestarios!
- ¡UN PRESUPUESTO DEMOCRATIZADO!
El gobierno no puede seguir planificando el presupuesto a puerta cerrada y en beneficio de las élites empresariales y políticas. No nos dejaremos engañar por trámites burocráticos disfrazados de “consulta”. ¡El presupuesto nos pertenece a todos! Garantizaremos que el proceso presupuestario se abra a la deliberación y participación ciudadana. ¡Exigiremos una Asamblea Popular para el Presupuesto!
- ¡UNA GARANTÍA DE RENTA BÁSICA UNIVERSAL!
¡Ya no podemos seguir condenados a un ciclo de pobreza! Ya no seremos desechables a merced de modelos económicos que no nos benefician. En este momento, el pleno empleo es inalcanzable. Necesitamos una solución urgente para garantizar nuestro derecho a vivir con dignidad, impulsar la economía, generar demanda de productos y servicios, y crear más empleos. ¡Nos aseguraremos de que el gobierno implemente una Renta Básica Universal!
- ¡SERVICIOS PÚBLICOS UNIVERSALES!
El gasto debe priorizar el acceso equitativo a la vivienda, la alimentación, el agua, la salud, la educación, la seguridad social y otros servicios básicos garantizados constitucionalmente. ¡Garantizaremos que el gobierno implemente servicios públicos universales para todos!
- ¡AMPLIAR EL ESPACIO FISCAL!
Es un mito decir que estas inversiones son inasequibles. Nuestro gobierno puede y debe poner los recursos a disposición redistribuyéndolos equitativamente. Necesitamos: ¡Impuestos a los ricos! ¡Impongan un impuesto sobre el patrimonio! ¡Acaben con la evasión fiscal y el blanqueo de capitales! ¡Dejen de malgastar dinero en soldados, armas y espías! ¡Acaben con la corrupción! ¡Salven nuestras empresas estatales!
Hacia un presupuesto popular:
Mientras el ministro de Finanzas, Tito Mboweni, anuncia sus planes para reforzar el programa de austeridad de su gobierno y llevarnos más profundamente a una crisis, trabajaremos para lograr una solución. presupuesto alternativo. Un presupuesto formado por personas desempleadas, trabajadores pobres, personas que viven en asentamientos informales y zonas rurales, mujeres y la clase trabajadora en general.
¡Exigiremos un presupuesto popular!